Una familia de Quilmes perdió toda su mudanza rumbo a Córdoba y la Justicia ordenó indemnizarla
La Justicia de Quilmes condenó a dos empresas de transporte a indemnizar a una familia quilmeña que perdió la totalidad de su mudanza cuando se trasladaba a Córdoba para iniciar una nueva vida. El fallo, dictado por el Juzgado Civil y Comercial N° 8 de Quilmes, estableció una compensación de 2.941.400 pesos, más intereses y costas judiciales.
El caso se remonta a noviembre de 2018, cuando la familia despachó 32 bultos con destino a Villa Carlos Paz. Entre los objetos enviados había televisores, aires acondicionados, muebles, un sommier y otros bienes personales indispensables para instalarse en su nuevo hogar. Sin embargo, la mudanza jamás fue entregada.
Tras realizar reclamos administrativos sin obtener respuestas satisfactorias, los damnificados iniciaron una demanda judicial en 2021 contra las compañías involucradas. Una de las firmas reconoció haber recibido la carga, aunque intentó desligarse argumentando que el remitente había declarado un valor de apenas 3.000 pesos al momento del envío y que desconocía el contenido exacto de los paquetes.
La jueza rechazó esa postura y consideró acreditado el incumplimiento contractual de ambas transportistas. Además, remarcó que las empresas no aportaron pruebas suficientes para explicar qué ocurrió con la mercadería ni demostraron haber notificado a los destinatarios sobre un eventual retiro de los bultos.
Para determinar el resarcimiento, el tribunal tomó como referencia la tasación realizada por un martillero público, quien valuó los bienes desaparecidos en 2.941.400 pesos a valores actualizados. De esta manera, dejó de lado el monto consignado en la guía de transporte, entendiendo que no reflejaba el perjuicio real sufrido por la familia.
La sentencia también dispuso el pago de intereses desde el fracaso de la instancia de mediación ante Defensa del Consumidor y estableció que ambas empresas deberán afrontar solidariamente las costas del proceso.
En los fundamentos del fallo, la magistrada destacó la especial protección que la legislación otorga a los consumidores frente a empresas prestadoras de servicios y subrayó que la confianza depositada por los usuarios constituye un elemento esencial en las relaciones comerciales.
Así, casi ocho años después de aquella mudanza frustrada, la familia quilmeña obtuvo una respuesta judicial que reconoció el verdadero valor de lo perdido y la responsabilidad de quienes debían garantizar que sus pertenencias llegaran a destino.